Mientras se define quien estará a cargo de la Súper Liga, hay un tema que está dando vueltas y vueltas en el ambiente del fútbol, el de las apuestas online.
El presidente de Boca Daniel Angelici, es el que lleva a cabo este proyecto e intenta destrabar las cuestiones legales para implementarlo.
La realidad es que muchas casas de apuestas, de las más reconocidas, intentaron insertarse en el mundo futbolístico. Hace unos años, cuando Grondona tenía el poder absoluto, Bwin desembarcó en el país e intentó dejar su sello en las camisetas de los equipos más importantes. No pudo. El entonces presidente de la AFA lo prohibió.
En Argentina existía una casa de apuestas con licencia oficial. Cuando surgió, Bwin fue un verdadero boom. Los depósitos se hacían en bancos, en farmacias y con tarjeta de crédito. Hasta que un día, la licencia se cayó, y para jugar había que ir a Western Union y depositar en dólares.
Ahora, surgieron otras. Están Miljugadas, Spingol, Bet365, entre otras. Y todas ofrecen una información muy completa sobre las apuestas de todos los deportes, no sólo de fútbol. Según cuenta un experto en la materia, el mayor porcentaje de las apuestas están relacionadas con el fútbol. Lo sigue, muy lejos, el tenis.
Para jugar online, hay que registrarse. No hay que incluir demasiados datos personales. Luego, la casa de apuestas le asigna un usuario, y a jugar. Hay cadenas de farmacias que ofrecen bonos que se canjean por dinero y que tiene una clave, que hay que ingresar para aumentar el saldo.
"¿Quién ganará las elecciones en Estados Unidos?", propone Miljugadas: Hilary Clinton paga 1,40 de lo que uno apuesta. Es decir, que si uno pone $ 100, y gana Hilary, se llevará $ 140. Donald Trump abona 3 y Joe Biden ofrece 80.
El mundo de las apuestas ya se instaló en el país y promete seguir creciendo. De la mano del fútbol, y de la Súper Liga, claro.




