El Pacto de la Milanesa, ¿sale con fritas?

Los últimos encuentros en Olivos entre Milei y Macri intentaron un acercamiento tras el fuego cruzado y el malestar del ex presidente.

El plato preferido de Mauricio es la milanesa con papas fritas. En las últimas cenas a solas con el presidente, en Olivos, fue agasajado con ese plato bien argento también de raíces italianas. La última cena duró tres horas. El ex presidente viene denunciando, puertas adentro, que lo están persiguiendo con trapizondas y viejos vicios de los servicios de inteligencia, hoy bajo el control de Santiago Caputo. Son veladas de seducción con desconfianzas mutuas. Otra formas de romancero a las de “Isidorito” Alberto, en las fiestas del pasado gobierno.

Ahora sí Macri siente que Milei lo necesita más que nunca. Tras largos ninguneos, pareciera que el presidente libertario va entendiendo que solo con la paciencia de la gente no le alcanzaría. Ls casos dislocados de expulsiones, escándalos legislativos del oficialismo pusieron el tablero en tablas. El León lo verdugueó al ex mandatario remarcándole que no puede manejar la propia tropa parlamentaria por la votación de la movilidad jubilatoria.

Macri, en su cena con las benditas milanesas, le devolvió la gentileza describiendo todos los últimos bochornos de los bloques libertarios en el Congreso, entre gritos y hasta denuncias de violencia de género. Ninguno de los dos muestra demasiado interés por la actividad parlamentaria. Ambos se aburrieron horrores como diputados, pero saben que desde alí hay un batalla de contención y gobernabilidad posible para evitar la recuperación del peronismo.

El sagrado número de los dos tercios puede ser un placebo o ser la catacumba de un gobernante. Pichetto, que maneja un apreciable número de legisladores, le aconsejó al presidente que el veto a la movilidad sea parcial y no total.

Macri pide respeto pero sobre todo espacios de poder dentro de áreas del gabinete: Energía y otras áreas de negocios. Se abre del manejo económico. Santiago Caputo exhibe encuestas desafiantes. ¿Por qué entregarle espacios a Mauricio si Milei está muy arriba de su imagen?

Irá Ritondo como su representante a la Rosada. El hincha de Chicago quedó con un gusto amargo cuando le birlaron desde el oficialismo ser el presidente de la Cámara.

El problema acuciante del gobierno es que hasta aquí no supo administrar las cuotas de poder y sugieren sus comportamientos un acción esquiva a fortalecer ese músculo con vistas a los armados de las próximas eleciones de mitad de término. Estos ruidos políticos comienzan a preocupar a grupos empresarios. El diputado y economista aliado a Milei, José Luis Espert, reclamó paciencia que el año próximo se verían brotes verdes.

En este contexto, para Milei, Macri es un planto de milanesas servido. Desecharlo serían mucho más caro que probarlo un ratito. Habrá que ver si el plato es completo y sale con fritas. Sino, recordar aquella frase que se le atribuye a Quevedo: la venganza es un plato que se sirve frio.

Horacio Caride