En un último acto, Lanata bajó el telón de 2024

Como periodista único, fue una suerte de editor de su propio final. Revolucionó todo medio por el que pasó. Entró en el Olimpo de los cinco grandes.

Otro genial periodista como fue el gordo Héctor Ricardo García apeló a la sencillez y contundencia a la hora de titular, en Crónica, la muerte del General Perón, un 1 de julio de 1974 : “Murió”, con una tipografía gigante y sin tilde en la o. ¿Hacía falta decir algo más?

Lanata, seguramente, si pudiera editar algún titulo como los que pergeñaba en la época de gloria de Página 12, el 31 de diciembre del 2024 saldría con la tapa:  “Morí” (pero no te lo creas boludo !!!).

En la linea de tiempo de los que cambiaron esta historia del periodismo argentino,  Lanata está cerrando ese pelotón de una etapa moderna, en la que se pensaba primero en un contenido. Convivió, en los últimos años, con las tiránicas redes sociales pero ellas tampoco le ganaron.

No renegaba del rating. Todo lo contrario. No le gustaba perder ni a la bolita. Sabía que se podía darse el lujo de navegar por una agenda paralela, sin repetirse a sí mismo y además atraer audiencias.

Natalio Botana, Jacobo Timerman, Héctor Ricardo García, Bernardo Neustadt están en ese circulo de periodistas de raza, cada uno a su manera,  junto ahora a Lanata. Sin embargo,  hay una diferencia: el periodista que batalló seis meses con la muerte, demostró ser disruptivo en todos los medios que tocó con su magia: gráfica, radio y televisión.

Todos leíamos Página en los gateos de la democracia, como dice la canción de León Gieco. Despertó la vocación de la comunicación en miles de jóvenes,  en esa difícil transición entre una adolescencia quemada por la dictadura y una primavera democrática que no encontraba techo.

Hasta sus detractores debieron homenajearlo, en estas horas de impacto.  Su muerte paralizó al país.  Solo personalidades extraordinarias pueden borrar, aunque sea por un par de horas,  otras realidades que circundan una agenda informativa ávida del zapping.

Lanata revolucionó el periodismo de la  democracia, una tarea mucho más complicada  cuando se cae el “enemigo” obvio . Lo difícil, que él transformo en fácil,  era recrear el interés por le oficio de periodista como barrera de contra poder en ejercicio de plenas libertades..

Entre tantas cosas que inventó, puso en una palabra contundente que sintetizó de  la división ente los argentinos. La “Grieta” siempre existió: desde los unitarios vs federales o peronistas y anti peronistas, pero había que encontrar el slogan que sintetizara los pesados  sentimientos incrustados en cada una de las  casas o bares de copas rajadas. Como buen periodista fue un también un excepcional publicista.

Lanata se jactaba de estar en la mesa de los super stars. Por eso un día, en la tele,  puso en duda el talento de Charly García, en uno de los momentos de tensión únicos de la pantalla chica.

 

También pudo atrapar a la tele platea, fumando y leyendo un libro en silencio durante 15 minutos , en señal de rebeldía con las autoridades de un canal.

Sacudió al ambiente político con sus investigaciones , sobre todo las del dinero de la corrupción k . Al igual que Lilita Carrió,  su figura fue considerada como indispensable para equilibrar la cancha de los poderes de turno.

Vivió como quiso, murió con sus reglas y resistió hasta donde pudo. Audaz, creativo, y sobre todo sin filtro,

Horacio Caride