Es la política, Milei …

El presidente exhibe plasticidad y pragmatismo. En medio de sus ataques a la casta, el gobierno construye gobernabilidad.

Las viejas tribus africanas usaban máscaras en sus rituales. Se podía ver a un brujo con una máscara de León. No es que simulaba ser el rey de la selva sino que realmente se lo creía. En política siempre hay que creersela un poco más de lo que uno vale. Milei, en este sentido, se pasó de rosca pero ante la vacuidad de lo que tiene en frente, su estilo logra por ahora el objetivo de centralidad deseada.

No todo lo que brilla es el desenfado de una red comunicacional de posteos y declaraciones estridentes y ciertos logros de la macro. En la relativa eficiencia, existe en el Gobierno y en su principal líder una notoria plasticidad y pragmatismo a la usanza de lo mejor de la casta. Es la política, Milei… , o es la gobernbilidad .

Sabe (el presidente) que con su legitimidad de origen, en las sombrías turbulencias que navegan las democracia, no alcanzaría. Es necesario la campaña permanente, y a la vez construir diques en aguas servidas.

Varias fotos de la semana sirven de ejemplo de este rumbo de racionalidad política que comienza a imperar en el Poder Ejecutivo , en medio de un severísimo ajuste. En Aerolíneas las partes están en la mesa de conversaciones. Seguramente, habrá algún gesto de desprendimiento de los gremios a cambio de suspender los ataques y evitar el cierre de la compañía. A nadie le conviene ver a turistas indignados en los mostradores de Aeroparque, al comienzo de la temporada estival.

En política siempre hay que creersela un poco más de lo que uno vale. Milei, en este sentido, se pasó de rosca pero ante la vacuidad de lo que tiene en frente , su estilo logra por ahora el objetivo de centralidad deseada.

El operativo desprestigio, a las capas geológicas sindicales, prende naturalmente en la acumulación de broncas ciudadanas . Sin embargo, llegó un punto que si las negociaciones de las partes son imposibles, los perdigones del estallido cae al primero que pasa frente a la crispación.

Lo mismo se puede decir de los choques personalistas en el campo diplomático. En las últimas horas, el flamante embajador ibérico en la argentina, Joaquín de Arístegui Laborde, presentó sus cartas credenciales ante el canciller Werthein.

La antecesora de Werthein, hizo algo sensato, tras su paso errático en la función pública. Mondino desandó el clima hostil que provocaron las declaraciones de Milei a China, a tal punto que ahora el gobierno acude en su ayuda y planifica una foto con Xi Jimping.

Otra cuestión significativa es como la Rosada mantiene a tiro de un arreglo de apalancamiento institucional con el PRO . Una fuerza licuada por el impacto electoral pero que maneja resortes importantes en el Congreso. Macri decidió seguir apostando a las “milanesas”.

Sino funciona, como dirÍa Groucho, hay otros principios. En la lógica autocrática, este gobierno también sabe nadar . El León ruge o ronronea según la ocasión.

Horacio Caride