Desde el vestuario

Fuego cruzado

1 min de lectura Actualizado: 16/07/2014

Sergio Berni salió con los tapones de punta y le apuntó a la Selección por quejarse de la inseguridad. "Ninguno me llamó para ver si podían ir al Obelisco", dijo. "No tenían ganas: estaban cansados y tristes", se escuchó puertas adentro de la Casa Rosada.