“Si joden acá, no van a tener nada”. La amenaza sonó hace dos semanas en los oídos de los empresarios que perdieron la licitación para la construcción de las centrales hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, en Santa Cruz. Fuentes empresarias confirmaron al diario Clarín que el secretario de Obras Públicas José López llamó a las oficinas de los dos consorcios perdedores. Eran las horas previas al cierre del plazo para impugnar la adjudicación a favor de la china Gezhouba y Electroingenería. El Gobierno quería concretar un anuncio antes de las primarias. López convocó a una reunión de urgencia en su oficina y se aseguró que no hubiera trabas: “Olvídense de las deudas (por cobrar)”. Los empresarios entendieron el mensaje oficial. Estaban presentes representantes del consorcio encabezado por Lázaro Báez, quien participó de la compulsa junto a Iecsa, Sinohydro, Esuco y Chediack. También había emisarios del consorcio integrado por Helport (Grupo Eurnekian) , Panedile, Isolux, Eleprint, Power Machine, Inter Rao e Hidroeléctrica Ameghino. Las fuentes consultadas destacaron que López monopolizó todas las gestiones, dejando afuera al ministro de Planificación Julio De Vido. El final de la historia ya es conocido. No hubo impugnaciones y la presidenta Cristina Kirchner anunció la megaobra que venía postergada desde 2007. Además de desistir de la impugnación, Báez tampoco irá a la Justicia, tal como amenazaba en los últimos meses. El santacruceño aspiraría a ser contratado por el consorcio ganador porque “tiene la maquinaria pesada en la zona de las obras”.
Jose López presionó para que la licitación de la represas termine pronto
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