Un hecho insólito ocurrió en el traspaso de la policía. Una parte de la montada pasó a depender de la ciudad pero todos los caballos quedaron en el ámbito federal. La otra particularidad es que hasta el herrero quedó en la órbita de Larreta pero se quedó sin patas de caballo. Habrá que encontrarle otro laburo.
La Policía porteña se olvidó de los caballos
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