Larreta se despierta del letargo y crea un espacio aparte

Es un primer movimiento tras el paréntesis de silencio. Su apuesta, al igual que la de Lousteau, solo podría prosperar si le va mal a Milei.

La sigla del nuevo espacio que abrirá Horacio R. Larreta será MAD. Significa Movimiento al Desarrollo. Intenta ser un espacio otra vez que se corre al centro evitando la Grieta que domina la escena, por lo menos, en los últimos 20 años. El coqueteo es con un armado transversal que no se sienta identificado con los dos polos políticos, y apunte a un movimiento basado en consensos y desarrollo económico.

Entre quienes lo acompañarán están Guadalupe Tagliaferri -que ejercerá como presidenta-; el ex ministro de Cultura, Pablo Avelluto, que será el secretario General; el diputado nacional Álvaro González, y el legislador porteño Emmanuel Ferrario.

Larreta está distanciado de Mauricio Macri quien hará esta semana un relanzamiento de su figura en un acto de constitución de las nuevas autoridades del PRO. Esa excusa servirá para el planteo del partido amarillo en procura de evitar la fusión con la LLA y mantener su sello distintivo, desde los bloque parlamentarios y la autonomía de la ciudad.

A propósito del entente porteño, Jorge Macri hoy es el que mantiene mejor afinidad con Milei, quien le dio otro tratamiento preferencial de saludos en el palco oficial de la Rural.

La ebullición reinante en el PRO es la consecuencia de la mutación que sufrió en su electorado la irrupción de la opción libertaria. Se cree que de hecho la LLA ya había captado el 90% del electorado afín a la centro derecha sobre todo en su opción anti kirchnerista.

Larreta tiene una estrategia: reconstruir un hogar para los descepcionados de ambos polos, una aventura varias veces fracasada titulada como la  “autopista del medio”.  El ex Jefe de gobierno parte sobre una ventaja, que es tener menos que perder que el resto en esa misión, dado que los macristas quedaron muy pegados a la actual gestión de la Rosada sin coparticipar realmente del poder de turno.

Al igual que el titular de la UCR, Martín Lousteau, su imagen está atravesada por los cuestionamientos de la opinión pública. Uno por los recuerdo aún de la 125 y la “manito” en alto para votar por las dietas de los senadores. Horacio, en tanto, tendrá que ser paciente para estar en primera linea de alternancia por si se acaba la paciencia del actual modelo. Ciertas bajas sufridas por la imagen presidencial, en los últimos sondeos, podrían alentar sus razones.