El presidente de la Cámara Baja, Emilio Monzó, debió dar marcha atrás en la anulación de los 600 empleados que pasarán a planta permanente, en un acuerdo previo a la asunción de Macri. Es que el sentido común no pudo con el apriete de los sectores gremiales encabezado por el Titular de Asociación de empleados legislativos (APL), Norberto Di Próspero. Batucada y consignas de guerra hicieron recular al hombre de Macri.
Monzó dio marcha atrás
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