Presidenta de medio turno

Las consecuencias de sus problemas de salud ya se están viendo en la gestión diaria de Casa de Gobierno. Si bien Cristina nunca fue adicta al trabajo, como Néstor, ahora su agenda fue recortada por prescripción médica. Un ejemplo de esto es la apertura del Congreso anual de la Cámara de la Construcción, un encuentro siempre muy ponderado desde la política y al que nunca había faltado la presidenta. Sin embargo, irá Capitanich en su reemplazo. El flamante Jefe de Gabinete le está inyectando un ritmo envolvente a su cargo. Una mejor relación con los periodistas, priorizando a los acreditados en gobierno. De esa manera relanzó la “Gran Corach”, hablar todas las mañanas e imponer agenda. Hasta envían medias lunas a la sala de prensa. Por otra parte, la presidente dejará de viajar a escenarios de agenda internacional. Para esto se repartirán los viajes entre el vice Amado Boudou y el canciller Héctor Timerman. Cristina reaparecerá, en los próximos días, en algún acto a media tarde, con militancia, como para decir presente.