La empresa Metrovías hizo saber, tanto al gobierno nacional como al porteño, que se van agotando las reservas para seguir operando "satisfactoriamente" en la Ciudad con el sistema de subtes. En principio, se bajaron 20 formaciones por dinero retrasado, lo que hizo, en este comienzo de vacaciones de invierno, bajar un escalón más el nivel del servicio, con varios minutos de retraso en las frecuencias del mismo. Con este problema en puerta, se reactivó la interna entre el gobierno de Cristina y el de Macri. Florencio Randazzo dijo que se le depositaron 108 millones de pesos para mantenimiento tras la firma del acta acuerdo por el traspaso de los subtes. Omitió que parte de ese dinero está trabado, supeditado a que Macri avance con el plan de inversiones. El jefe de gobierno porteño creyó que con el aumento de la tarifa, de 1,40 a 2,50 pesos, cubría el problema operativo en corto y mediano plazo. Esto no fue así ya que entre otras cosas dicen, voceros de la empresa, habría disminuído la cantidad de pasajeros por el impacto al bolsillo. La vicejefa de gobierno fue la encargada de salir a refutar el ataque desde la Rosada, y Macri llamó a sus dirigentes a cortar las críticas hacia Scioli. Los que pensaron que era tiempo de aprovechar la interna peronista por ahora tendrán que esperar.
Subtes, en caída libre
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Actualizado: 17/07/2012




