Política

30 años después se vuelve a hablar de una reforma Constitucional: ¿conveniencia mutua entre Milei y Cristina?

La idea la filtró la ex mandataria en una entrevista. Juego de espejo con Alfonsín-Menem.

4 min de lectura Actualizado: 06/12/2024
30 años después se vuelve a hablar de una reforma Constitucional: ¿conveniencia mutua entre Milei y Cristina?

Cristina expresó un deseo o una necesidad: la de iniciar un debate nuevamente en la Argentina de una reforma Constitucional. La última, la del 94, nació en la cabeza de dos ex presidentes: Alfonsín (Padre de la democracia) y Menem (el primer reformista nacional, tras la caída del Muro de Berlín). Más allá de las formas de mejora institucional aludidas, hubo entre los dos un juego de conveniencias y especulaciones mutuas.

La ex mandataria, líder alicaída del kirchnerismo filo peronista, se parece bastante a ese Don Ricardo que para trascender en medio de su debacle política quiso quedar en los libros de historia concediendo cosas al peronismo pero obteniendo el mástil de la garantía del sistema so pretexto evitar oleadas hegemónicas.

Milei es el nuevo Menem en este refresh reformista, directo y sin metáforas. Si hubiera nacido en los 90, es posible que su prosapia anti radical le hubiera significado un límite ideológico para pactar con la UCR. No parece tener el mismo sentimiento hoy con sectores peronistas que se sabe, van tratando de solucionar temas espinosos como los integrantes futuros de la Corte o evitar Ficha Limpia.

Al firmar el pacto de Olivos, Alfonsín y Menem se eligieron como los principales interlocutores del sistema , licuando a las demás expresiones políticas. Elegir el adversario o enemigo, en estas ligas, significa retroalimentarse y evitar la renovación por nuevos personajes imprevisibles.  ¿Será que hay fenómenos similares, en un sistema democrático asfixiado por la impaciencia del ciudadano común?

El precepto principal, de una nueva Reforma  para Cristina, es  el de eliminar las elecciones de mitad de término y facilitar el período de cuatro años de gobernabilidad. Al igual que el de Olivos que fue por la reelección, el recorte del presidencialismo y el balotaje como antídoto al dominio peronista, las herramientas del laboratorio político luego mutan en falencia o nuevos problemas a la hora de aplicarlas a la real politica.

Cristina le plantó la carnada a Milei y él estaría dispuesto a morder la fruta de la tentación

Cristina le plantó la carnada a Milei y él estaría dispuesto a morder la fruta de la tentación. ¿Cómo un hiper reformista podría eludir tamaña proeza? Convengamos que su Ley de Bases ha sido un paquete de medidas de alto impacto, en el ajuste económico, pero no reunió un pacto elegante de formas institucionalizadas que hagan previsible una hoja de ruta a largo plazo , sobre todo de reordenamiento político.

Alfonsín creyó haber encontrado la “vacuna” para que no ganase casi siempre el peronismo, agrupando en una segunda vuelta a todos los que se le oponen. Descontando que el radicalismo sería el que aglutinaría esas coaliciones. Falló. Cristina tiene un problema por delante: en quedarse con un premio consuelo y no detener la oleada libertaria.

Cristina desmintió cualquier tipo de pacto con el actual oficialismo. Tan cierto como lo desmentían los protagonistas de los 90 , mientras que Nosiglia y Barrionuevo hacían roscas especiales. Se ignora si hay personajes similares de la casta que , con nuevos perfumes , estén avanzando entre bambalinas.

Al agregar la el ítem de reforma judicial , Ella quiere asegurarse la tranquilidad en Comodoro Py.  “Fue un acuerdo de gente que se desconfiaba entre sí”, definió. Eso sí, concedió que “en el capítulo federal hubo cuestiones muy importantes”, dijo la ex mandataria sobre el Pacto de Olivos. ¿ Coincidencias actuales?

Desde el kircherismo duro se dan cuenta que quedándose en la queja de lo que pasó para que ganase Milei , los dejará en la momificación del peronismo , o el el furgón de cola de coaliciones alternativas, como ya le pasó a la UCR.

Parten del dianóstico que ciertos preceptos libertarios vinieron para quedarse, quizás atenuados o bajo el paraguas de un estado inteligente , En la conversación con Noticias , la titular de la Unión por la Patria , expresó : “Hay una necesidad de replantearnos y ver qué Estado necesitamos, cuál es el Estado necesario para que sea eficiente y la gente no lo vea al empleado público como un enemigo o un privilegiado, que es lo que le han planteado”.

La paciencia era un bien todavía apreciable a los finales del S XX. En la Argentina actual se mide a cuenta gotas. Esto también se tendría que tener en cuenta por protagonistas de las nuevas y viejas castas. Es tarde para creer en la frase del momento : "Esta plata no es mía"

 

Horacio Caride