El fiscal Agustín Rubiero, que hasta febrero integraba el Tribunal de Disciplina de la AFA. ahora está propuesto para la Sala D de la Cámara Civil, un lugar estratégico donde se revisan muchas de las decisiones que tienen que ver con el fútbol.
Esa misma Sala fue la que impidió hace dos meses que la Inspección General de Justicia (IGJ), que es el organismo que controla a las empresas, fundaciones y organizaciones sin fines de lucro, pueda analizar los balances de la AFA. El argumento fue que la entidad había mudado su domicilio a Pilar.
Si no hay sorpresas, Rubiero desembarcará en la Sala D. En Tribunales aseguran que no tiene antecedentes académicos ni jurídicos para ese cargo. Y que apareció de manera misteriosa porque estaba en la lista complementaria.
Su principal carta de presentación es una relación con el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques. En su exposición de 5 minutos 16 segundos, ante los senadores, el candidato se comprometió a “ejercer la magistratura de manera imparcial e independiente”.




