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El país del rincón de las mascotas va hacia la "perrocracia"

El amor del Presidente hacia los canes juega como una obsesión. Bullrich pasó de los supuestos terroristas a la detención del colectivero que atropelló un perro.

3 min de lectura Actualizado: 17/01/2024
El país del rincón de las mascotas va hacia la "perrocracia"

Los Conan de la vida atraviesan la gestión Milei. El nombre de su querido perro clonado y asesor del mas allá figura en la agenda política. Lo nombran oficialistas y opositores enredados en la fragosa disquisición del mega DNU que debate el Congreso.

"¿Quién es Sturzenegger? ¿Otro fantasma como Conan?", ironizó Myriam Bregman para sentar su rechazo al paquete del oficialismo.

La mudanza del presidente se demoró casi un mes porque había que reacondicionar la residencia de Olivos al confort de los mastines ingleses. Cuentan que en plena transición, Milei solo se interesó por el saliente Alberto, haciéndole una oferta:¿Queres que te cuide a Dylan ?, empatizó con quien se fue a España como el peor mandatario de la democracia argentina.

La singularidad de la pasión perruna del presidente la tuvo la última huella tuiteada por el propio libertario. Se mostró muy inquieto por  el colectivero del conurbano bonaerense que atropelló a una perra y la abandonó. El tema se transformó en una cuestión de estado.  La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, movió a las fuerzas policiales para terminar con éxito una pesquisa que estaba de antemano judicializada. Una causa teledirigida desde la Rosada con un ahínco y una efectividad pocas veces vista.

La historia terminó con un festejo tuitero de la funcionaria: “Lo buscamos y lo encontramos”, y subrayó el clásico eslogan del que las hace las paga.

La ex candidata y representante de la mano dura dejó de hablar de la detención de tres supuestos terroristas que "iban a planear un nuevo atentado como el de la Amia". La justicia liberó a todos por no existir pruebas de que formaran parte de tamaño complot de raíces internacionales. No está mal el celo y las precauciones tras dos atentados que enlutaron la país. Lo que resultó un show fue manifestarse, sin tener todos los cabos atados, de la forma espectacular que lo hizo. Muchas veces sentimos que nos meten el perro desde las voces oficiales.

Imaginemos que democracia efectiva tendríamos si con cada asunto que afectase a una persona en sus derechos, ante un tuit del presidente, se aceleraría su resolución. Ese decisionismo , cuasi un acto de fe en el complejo entramado social, tiene además la arista peligrosa de creerse uno el salvador de una comunidad.

El escrache de individuos que cometieron delitos puede parecer simpático  y ejemplificador pero llevado a las redes administradas por funcionarios es una cornisa peligrosa de posible abuso de poder.

Se viene hablando de motosierras y de sufrimientos inevitables con audacia y pocos remordimientos sobre como se recibe del otro lado del mostrador , de los que nada parecen tener que perder de los que todavía pueden conocer como es morder el polvo de la pobreza.

La "perrocracia" avanza con el sello plasmado en el bastón presidencial ,donde  aparecen tallados sus hijos de cuatro patas.

En los últimos tiempos , con la ampliación de derechos , al maltrato animal se lo ha equiparado con violaciones de derechos a seres humanos . Un interesante discusión de juristas . Paradójico que  el flamante exponente del neo liberalismo entienda que "detrás de cada ladrido hay un derecho". Ladran Milei , señal que estamos en problemas.

Horacio Caride