Hubo un tiempo en que los colegios nocturnos eran considerados el rejunte de lo peor de la clase o el lugar de castigo. Por supuesto un siglo y medio atrás se naturalizaba los correctivos físicos como instrumentos de la formación para "enderezar" al alumno. Afortunadamente, todo eso quedó atrás lo que no significa que la educación esté atravesado el mejor brillo de sus tiempos.
Por eso que importante habría sido escuchar a un presidente de visita en lo que fue su colegio, hablar de futuro y de clases como ese refugio del saber y la sociabilidad que hay que procurar recuperar.
Como se viene discutiendo estos días , el recurso discursivo de Milei durante una hora y media , con dos desmayos de alumnos en el medio, fue el de la confrontación y hasta un puñado de anecdotarios mostrando saña y desequilibrio emocional.
Hasta obvio dejar pasar la figuración de una supuesta maestra que con cronistas dispuestos a escuchar historias coloridas del alumno Javier, se despachó diciendo que el presidente había sido "un excelente alumno, se lo veía un chico muy tranquilo, humilde y en las materias le iba excelente”.
La reacción de Milei fue escarchar a la maestra jubilada de la peor manera, llamándola en las redes "farsante y mentirosa" . Quizás lo que más lo molestó al primer mandatario, de la maestra Teresa, fue que hizo un reclamo (educado) por las magras jubilaciones .
El estilo profundo del presidente es transformar todo momento, hasta los mas cotidianos, en una guerra sin cuartel . Su visita a un a escuela era una excelente oportunidad para bajar los flaps.
Sin embargo cómo dijo el pedagogo norteamericano libertario, John Holt," los niños no son propiedad de nadie sino responsabilidad de todos". También Holt , que descreía del sistema de escolarización por entender que formaba pibes sin pensamiento crítico , llegó a decir que "el objetivo de la educación tradicional ha sido transformar niños dispuestos a odiar al que el lider declare como enemigos".
El estilo profundo del presidente es transformar todo momento, hasta los mas cotidianos, en una guerra sin cuartel
Es decir que Milei en vez de elegir como fuente de inspiración a sus supuestas bases teóricas, se comportó en clase como un líder conservador populista, bajando dogmas al mejor estilo kirchnerista de adoctrinamiento.
La semana siguió entre cuestiones importantes como alcanzar mínimos acuerdo con los gobernadores, reunión en la que el presidente optó por no aparecer, y provocaciones como la de cambiarle el nombre la Salón de las Mujeres por el Salón de los Próceres, justo en el día de la Mujer, con un 8M masivo en las calles.
Menem considerado como un Prócer seria una discusión muy interesante sobre qué valores tenemos en cuenta los argentinos para elevar en ese pedestal a un personaje de nuestra historia. ¿Es el momento?
Cierra y abre otra semana con la polémica del aumento de salarios que firmó el presidente para los funcionarios del estado incluidos él, de un 40% por encima de la indignación que la causó la "paritaria" de los legisladores. Pichetto lo esperó tranquilo y la opuso al ángulo: "Si Milei no sabe lo que firma, estamos en problemas".
Qué estamos en problemas no cabe ninguna duda. La paciencia es la variable del resultado final. El viernes pasado , cientos de representantes de la clase media fue a vender sus canutos en dólares para ir pagando el ajuste.
Horacio Caride




