Política

Dos chinos en la votación de Macri

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Mauricio Macri repitió el ritual de la primera vuelta, casi como una cábala, aunque desde que contrató a Bilardo en Boca dice que ya no las tiene. Desayunó con periodistas y funcionarios en el café Tortoni antes de votar en la Universidad CAECE. Se lo vio más relajado que el 10 de junio. Pese al intenso frío, llegó bien temprano, incluso antes de lo previsto. Luego se sentó al final del salón junto a sus funcionarios. Todos tomaron jugo de naranja con medialunas. La ministra de Desarrollo Social reclamó más tarde su café con leche. También dieron el presente el ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro -que optó por un mate cocido- y el secretario general Marcos Peña. Los dos optaron por un look informal, con zapatillas muy juveniles, al menos para la jornada matinal. Como muestra del clima que se vivía, en una ronda de periodistas y funcionarios se conocían detalles del campeonato de fútbol con el que el Pro arrancó el viernes pasado la veda electoral. A pocos metros, el vocero Iván Pavlovsky, arquero y figura del equipo ganador, comentaba la jornada de rugby de ayer junto a Montenegro, un reconocido fanático de ese deporte. Cuatro minutos antes de las 10, Macri comenzó su caminata hacia la mesa 301. Cruzó por la senda peatonal mientras dos señoras que superaban los 60 años le gritaban “Mauricio Presidente”, Mauricio Presidente”. No les respondió. A la salida intentaron sacarse una foto. Tampoco tuvieron suerte: la marea de periodistas y camarógrafos se los impidió. Llamó la atención una periodista y su camarógrafo que la agencia oficial china Xinhua. El trámite en el cuarto oscuro fue veloz. En dos minutos, Macri ya estaba nuevamente arriba de su camioneta gris rumbo a su casa para mirar el partido de Boca. Cuando ya no quedaba nadie en la universidad CAECE, llegó a votar el periodista de canal 13 Mario Markic. Y un periodista que se quedó dormido.