El barro y la reforma

El Peronismo seguirá peleándose con el eje CristinaScioli, pensando en 2015, y el moyanismo tomando la calle con su porción de la CGT. Postal de una Argentina en crisis de representatividad y en complicaciones severas de caja, sólo solventadas por la diosa soja. En este contexto, los próximos rounds serán la ley de emergencia económica bonaerense y la reforma constitucional que torea el Cristinismo de paladar negro. Con respecto al proyecto de emergencia, el sciolismo no lo enviará al Congreso si antes no tiene el ok de La Cámpora. Scioli está en una encerrona, en este punto, y temen que se transforme en otra 125, con Mariotto como el nuevo Cobos. El barro será también las disidencias en materia de seguridad. En la Rosada viven con preocupación que con cada muerto en la provincia surgen manifestaciones cada vez más fuertes y que la consignas fustigan en mayor medida a la presidenta que al gobernador. En tanto, los ultra k seguirán sondeando la factibilidad de una reforma constitucional que permita la continuidad de Cristina. Las excusas son una reforma del sistema político y de la coparticipación federal. Carlos Kunkel argumentó que para conseguir esto último sería imposible conseguirlo por via legislativa ya que debería aprobarse provincia por provincia.