Política

El cronograma electoral, conmovido por la crisis económica y los cuadernos

Oficialismo y oposición estudian mover el calendario electoral al ritmo de la crisis. ¿Se adelantarían las elecciones nacionales? La incertidumbre y los indecisos marcan la cancha.

2 min de lectura Actualizado: 25/03/2021

La hipótesis de adelantar las elecciones nacionales previstas para fines de octubre del 2019 es por ahora eso, solo una hipótesis. Que se oiga en despachos oficiales y que repercuta en los pasillos del Congreso, era una novedad inimaginable hace 6 meses.

La crisis de la devaluación constante de la moneda local junto con un sinceramiento del gobierno genera un interrogante a Cambiemos, que sigue descasando sobre cierto aliciente de no tener nada sólido enfrente.

Se supone que el impúdico escándalo de los cuadernos de la corrupción, que atacan fundamentalmente al kirchnerirsmo, podría llegar a bajar aspiraciones electoral de la ex mandataria, que antes de la denuncia de Centeno seguía creciendo en la provincia de Buenos Aires.

Sin embargo, los cuadernos también conllevan un extra: las importantes compañías involucradas se verán inhibidas de aportar recursos a las obras heredadas por este gobierno, por lo cual esto será más recesión y menos trabajo.

Algún operador político acercó la idea de adelantar el cronograma electoral nacional a marzo a mas tardar. La idea se planchó al entender que la operatoria de una campaña política a presidencial debía tener mayor tiempo de planificación y además cambiar el cronograma necesita de un acuerdo político amplio en el Congreso.

A la vez el massimo se movió rápido por el vértigo de la crisis e incluyó un proyecto en la Legislatura bonaerense para desdoblar las elecciones municipales de las nacionales. ¿Para qué? Quedarse en mejor performance a la búsqueda de hacerse fuerte como opositores en las respectivas intendencias, y conservar un tanque de reserva por si el peronismo no encuentra su candidato con chances en la presidencial.

Por ahora el proyecto está guardado y esperando que Vidal lo analice como moneda de negociación de gobernabilidad.

Los encuestadores siguen teniendo un esquema de bipolaridad entre los Macristas y kirchneristas, pero lo nuevo es que creció la incertidumbre sobre el futuro y los indecisos.