En 1986, el psicólogo de la Universidad de Michigan (EUU): Kevin Zaborney, creó la iniciativa del Día de los Abrazos. Su intención fue generar confraternidad entre los seres humanos y a la vez salud mental, ya que el contacto físico generaría hormonas de felicidad.
El abrazo como símbolo político es un claro signo de unidad de valores e ideas. La historia Argentina tiene, en el acto que protagonizaron Perón y Balbín, con el abrazo en Gaspar Campos, una idea utópica de unidad nacional, la que nunca pudo consagrarse. Actualmente, peronistas y radicales nevegan entre la pérdida de identidad y profundas crisis intestinas.
Fue un 19 de noviembre de 1972. El General y el caudillo radical venían enfrentados entre persecuciones ,proscripciones y descencuentros históricos. Al retorno de Perón , se concretó una cita en la residencia de Gaspar Campos, que quedó para siempre en el imaginario popular. La foto mostró un abrazo a medias. Un Perón apoyando su brazo derecho sobre los hombros de Balbín, quien le estrecha su mano. No existía el VAR, para ser tan exigentes , y quedó como el abrazo entre los dos líderes populares.
Intercambiaron deseos de un país integrado , marcando al verdadero adversario, ante tanta incertidumbre insrtitucional. No hubo tiempo para profundizar ese camino. Solo , sirvió en la dificil coyuntura del regreso del líder a al actividad política , culminando en el acuerdo de "La Hora del Pueblo" para intentar pacificar Argentina. Fue imposible una fórmula electoral conjunta. El abrazo selló una reconciliación simbólica y un entendimiento para dialogar, algo que Balbín recordaría al despedir a Perón diciendo: "Este viejo adversario despide a un amigo". Perón murió el 1 de Julio de 1974.
El retorno de la democracia tuvo a los dos partidos fracturados, con un Alfonsín denunciando un pacto cívico milItar , planificado por la extracción peronista. La CGT , del color peronista, le estampó 13 paros generales. Don Raúl, por su parte, soñaba con un tercer movimiento histórico. La hiper lo fagocitó en sus sueño de primavera democrática.
Menem revitalizó al peronismo con una versión neoliberal. Tras un esquema de hiper presidencialismo, cuando no pudo seguir estirando el apoyo del electorado, su permanencia, en la escena nacional, fue un estorbo para la necesaria renovación partidaria. Otro tanto, aconteción con el nacido en Chascomús. Alfonsín fuer un armador de alternativas que comenzaron a denominarse alianzas transversales. A partir, de la que lideró Fernando De la Rúa, con su conocido fracaso y explosión en el 2001 , nunca más un radical sería protagonista ,de una primera línea, en elecciones presidenciales.
Lo del peronismo fue una crisis por cómodas cuotas. Siempre se las arreglaron para irse metamorfoseando y sobre todo se refugiaron en el poder de la provincia de Buenos Aires. Los Kirchner representaron un modelo exitoso de concentración de poder, con una primera etapa de Néstor , virtuosa desde el desarrollo económico. Su visión del peronismo fue la contracara del menemismo. La ex juventud montonera o simpatizantes del relato , sintieron que volvían a ser protagonistas de un tiempo de revancha. La grieta se profundizó hasta estos días. Estado omnipresente y emisión monetaria, hasta que duró...
El abrazó no está de moda con los actuales líderes mundiales. Gritos e hipérboles ganaron, en la escenificación de una nueva guerra fría. Una era de crueldad sin culpas . Como en la pandemia la distancia es la capa protectora , a ver si todavía resulta contagioso abrazarse.
Horacio Caride




