El ex intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, ahora a cargo de la seguridad bonaerense, presentó oficialmente su "Plan": refuerzo de cuadrículas y nuevos móviles y motocicletas. Todo esto, en principio, para la ciudad de La Plata, y con la promesa que se irá extendiendo a cada municipio. Granados hizo un llamado a los cuadros policiales a "salir a la cancha". El problema es que la Provincia cuenta con pocos policías y los que quedaron están muy mal instruídos. El flamante funcionario quiere volcar personal administrativo de las comisarías a los calles y reincorporar a otros que fueron apartados por test psicológicos. Muchos hombres de la bonaerense se pasaron a la Metropolitana de Macri, donde duplicaron el sueldo y arriesgan menos la vida. La política, de vaivenes pendulares, no pudo revertir una tendencia de una fuerza invadida por la corrupción y el gatillo fácil. El ex ministro León Arslanián cesanteó a miles de policías si tener en cuenta un esquema de relevo. Un intendente peronista dijo, en una reunión con el gobernador Scioli, que " esto no lo va a solucionar Granados ni nadie hasta que haya voluntad política de profesionalizar a las uniformados". El nuevo "Plan Granados" se lanzó en medio de la urgencia electoral de dar respuestas a un reclamo de décadas. Las primeras reacciones opositoras fueron críticas. Francisco de Narváez dijo que un Plan de Seguridad no es simplemente poner más policías.
Escaso optimismo por nuevo plan de seguridad de Granados
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Actualizado: 04/10/2013




