Asi como Patricia Burlich tiene su protocolo antipiquetes, en Boca arreglaron un protocolo anti insultos de la popular.
Con Rafael Di Zeo y Mauro Martín, como dueños de la popular de Boca, ahora Angelici no quieren que los hinchas insulten a los jugadores, y menos a los propios dirigentes. Fue por eso que los barras idearon un plan estratégico para controlar a los disconformes en el partido contra Newell's.
El Boca de Arruabarrena andaba a los tumbos y una derrota contra Newell's en la Bombonera podía provocar un "levantamiento de masas". Los dirigentes se reunieron con Di Zeo y con Martín y les bajaron línea: "No queremos quejas contra Angelici".
¿Qué hicieron los barras? Distribuyeron estratégicamente a sus hombres en las tribunas y estuvieron atentos. Los dos goles de Boca en cinco minutos fueron un bálsamo, y los hinchas se dedicaron a disfrutar la gran actuación del equipo. Y los barras, que recibirían pasajes a Colombia para el partido de la Copa, no tuvieron que intimidar a nadie.




