El canciller Jorge Faurie tuvo una semana difícil entre la situación en Chile, la liberación de Lula y el grave momento que vive Bolivia. Por eso aprovechó el fin de semana y se acercó a una de las salas del Village Recoleta para ver la última película de Woody Allen: "Un día lluvioso en Nueva York".
A Faurie se lo vio bien dispuesto. Movió su pie en todas las canciones de Jazz que hay en la película.
También se rió con ganas en las escenas graciosas y comentó varias de ellas con su acompañante.
No bien encendieron las luces, el sonriente Faurie se fue apurando el paso, sin esperar que terminen los créditos.




