La foto de la alegría, con un Boudou saltarín al estilo Soldán con el cofre de la felicidad, es un ficción si uno ve lo que está pasando en medio de la entrañas del gobierno. El candidato derrotado, Martín Insaurralde, protestó por el tenor que tuvo la lectura de la elección, ya que no lo dejaron felicitar públicamente a Sergio Massa. Sí lo hizo telefónicamente. Sigue la pregunta: ¿A quién se le ocurrió que el funcionario de peor imagen, el vice presidente Amado Boudou, fuera el comunicador principal, en el búnker? "La respuesta no puede ser otra que a Cristina" , respondió un asesor de campaña. En tanto, la no precisión de cuándo volverá la presidencia Cristina genera un sinfín de especulaciones. A Scioli le volvieron aplicar la medicina del ninguneo. Mientras ponía cara de circunstancia, ante el papel picado y los comentarios del vice, le expusieron una tele conferencia con mandatarios provinciales que salieron ganadores en sus distritos. Sergio Urribarri, el preferido de la primer mandataria, y Coqui Capitanich. Una forma nada elegante de decirle: "Mira que pese a todo tu esfuerzo, aún no está claro que seas el heredero". Mientras esto sucede, surgieron cuestionadores impensados del resultado como Mariotto, quien dijo que se perdió por haber realizado un campaña "vacía de contenidos".
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Actualizado: 29/10/2013




