El nuevo embajador de Estados Unidos, Marc Stanley, no pasa desapercibido en cada recorrida por los bosques de Palermo. Ocurre que usa una bicicleta muy rara: no tiene pedales sino una especie de esquíes con los que se impulsa mientras va parado. Stanley quiso aclarar por qué la usaba: “Fui runner mucho tiempo, pero me reemplazaron la cadera y con esta bici puedo entrenar como antes”, explicó.
En cada encuentro, Stanley deja un souvenir a sus interlocutores que llama la atención: los termos Stanley. Por las dudas, aclara que es una casualidad que comparta el apellido.




