El lunes pasado, antes de pedir las penas para todos los acusados en el juicio de Vialidad, el fiscal Diego Luciani pidió quedarse a solas en su despacho y decidió meditar. "Rastreó entre los más de 100 archivos de Mindfulness que su profesor de yoga seleccionó para ayudarlo a controlar los picos de ansiedad. Eligió uno y le dio play", contó Santiago Fioriti en una nota publicada en el diario Clarin.
En esa misma nota, también se cuenta que antes de los alegatos, Luciani comenzó a armonizarse con un osteópata, volvió a misa, y escuchó más que nunca los consejos de su esposa, especialista en comunicación y lenguaje.
La semana de Luciani fue muy agitada. El jueves se reunió con el procurador Eduardo Casal y repasaron las medidas de seguridad luego de la insólita frase del presidente Alberto Fernández en el programa A Dos Voces.




