El pope sindical, Oscar Lescano, representó además de un modelo tradicional de sindicalismo, un equilibrio dentro de la grieta gremial. Su desaparición física reavivó el internismo y la pica entre el oficialista Caló y el opositor Moyano. Además, las concesiones electorales de la presidenta hacia la CGT oficialista, como la suba del mínimo no imponible y el envío de fondos a las obras sociales, envalentonó al metalúrgico, que ahora les dice a los suyos: "Vieron, hay un cambio de clima". El camionero, por su parte, endureció su discurso, y teme que si no sale airoso de la "guerra por la sucesión¨ puede terminar preso. Su hijo Facundo lo acercó a Massa y ahora pretende encarar una reforma sindical para que pueda competir varias listas en los gremios, puerta que su padre la había cerrado a La Piba, Patricia Bullrich, cuando fue ministra de Trabajo de la Alianza.
La muerte de Lescano reavivó la interna sindical
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Actualizado: 16/09/2013




