Tras el fracaso electoral, comenzaron las charlas para despegarse del kirchnerismo. Quiénes están detrás y cómo lo ven en el oficialismo.
"Lo único que no se perdona en el peronismo es la derrota", es una de las frases más repetidas por los propios justicialistas. Y si bien muchos la dejaron de lado y continúan fieles a Cristina Kirchner, hay otro grupo de dirigentes peronistas que creen que llegó el tiempo de la renovación dentro del partido.
Juan Manuel Urtubey es uno de los promotores de esto y ya empezó a jugar. El salteño, visto por muchos como uno de los dirigentes con más futuro, inició charlas formales con Sergio Massa y dirigentes del Frente Renovador. La primera cita fue en Pinamar, donde hubo un asado en el que el de Tigre fue el anfitrión. La próxima será en Villa Carlos Paz, donde se sumarán formalmente los cordobeses Jose Manuel de la Sota y Juan Schiaretti.
Con elecciones partidarias a la vuelta de la esquina, la idea es disputar el liderazgo del PJ y dejar a Cristina Kirchner refugiada en La Cámpora. Ya tentaron a José Luis Gioja y otros de los que participa, además de Mauricio Mazzón, es Diego Bossio, a quien el Cuervo Larroque ya avisó públicamente que le pedirá explicaciones por haber estado en la cumbre de Pinamar. El ex Anses juega a dos puntas por el momento, pero la radicalización del "Resistiendo con aguante" no lo permitirá durante mucho tiempo más: deberá definirse. Para muchos ya lo hizo.
La primera medida de este nuevo grupo si se terminara de armar con firmeza sería romper en Diputados con el bloque K y formar uno propio de entre 18 y 20 legisladores. Desde allí buscarán reactivar el Congreso para ser una oposición "responsable" que no sea intransigente frente al oficialismo sino que abra al juego a la discusión política para ganar espacio en la agenda.
Mauricio Macri se subirá al avión junto a Sergio Massa para viajar a Davos al tanto de todas estas conversaciones. Dentro de Cambiemos no se quieren apurar, pero por abajo impulsan ese resurgimiento del peronismo ya que tienen bien en claro que para volver a sacar leyes y refrendar los propios DNU ya firmados, el bloque K debe romperse. Ya ocurrió en la Provincia con la votación del presupuesto y ahora lo esperan a nivel nacional. Las charlas seguirán... ¿en Suiza?




