Diego Bossio recién había asumido al frente de la ANSeS, a fines de 2009, cuando recibió un llamado de otro funcionario. Pocos días después recibiría en su despacho, ubicado en el quinto piso de Córdoba 720, a Hebe de Bonafini, con quien nunca había tenido contacto, y a Sergio Schoklender. El ex apoderado monopolizó la palabra. Durante casi una hora describió detalles de un proyecto de construcción de viviendas. El pedido era concreto: quería fondos del organismo previsional para llevarlo a cabo, según reveló el diario Clarín. Para entonces, la Misión Sueños Compartidos ya había firmado la mayoría de los contratos y tenía obras en todo el país. Hebe escuchaba a su lado. Varias láminas, con dibujos de las casas, quedaron durante meses en esa oficina. El proyecto nunca prosperó. Pero Schoklender siguió accediendo a funcionarios de primera línea del Gobierno de la mano de Hebe. La reunión salió a la luz recién la semana pasada cuando Pablo Schoklender, a punto de entregarse, hizo mención en una entrevista con la revista Noticias. El menor de los Schoklender dio otra versión de los hechos. Dijo que le fueron a pedir una moratoria por las demoras que había en el pago de las cargas sociales, pero claramente ese tema no es atribución de la ANSeS sino de la AFIP.
La reunión de Schoklender y Bonafini con Bossio que no se conocía
2 min de lectura




