A pocas horas de que el presidente Macri prácticamente ya felicitara a Bolsonaro en su charla telefónica con el ganador de la primera vuelta en Brasil, Larreta tomó distancia.
Calificó a Bolsonaro de un fenómeno muy local de los brasileños que no tiene nada que ver con lo que acontece en la Argentina. El jefe de gobierno dijo que sus expresiones son muy radicalizadas, tomando distancia y sentando posición del líder de la derecha vecina.




