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Olmedo, ese fantástico payaso que incomodó a la dictadura

También fue censurado, pese a representar un género inocentón. Piluso y el día que simuló su propia muerte .

3 min de lectura Actualizado: 05/03/2026
Olmedo, ese fantástico payaso que incomodó a la dictadura

38 años de la muerte de Alberto Olmedo. Como dice Fito en su hermosa canción: "no hay merienda si no ha capitán".  A propósito de Piluso, esa tierna creación para los niños que fuimos entre los 60 y 70, el programa libreteado por Coquito tuvo un problema con los censores de la dictadura. La Armada del 76 administraba canal 13. Sintieron que, esos  dos cómicos vestidos de marineros y Alberto encima con una gomera, alteraban las buenas costumbres. Los uniformados del terror veían en esa indumentaria, de los animadores, una ofensa , cinismo profesional ante las atrocidades de la Esma o los vuelos de la muerte.

La excusa de los censores para reformatear el programa fue que  esas formas podían "incitar a la violencia infantil". Coquito dejó de vestirse de marinero y Piluso mutó en Pilusman, con un disfraz parecido al del chapulín colorado. Olmedo cedió , entre otras cosas , para no dejar en banda a su amigo , Coquito, que necesitaba el dinero.

Otro episodio  incómodó al gobierno dictatorial. En El Chupete,  donde Alberto simuló su propia muerte. Una suerte de Invasión Marciana de Orson Welles.

Por suerte nadie se suicidó pero especialistas como el Lic. Armando  Rascovsky declaraba, a la Revista 7 Días, que la actitud del capocómico  sembarba inseguridad en los niños, al sentirse engañados".

El Capitán de Fragata retirado, Wenceslao  Adamoli, abrió una investigación vía COMFER.

Apareció en cámara un joven locutor de Canal 13, Jorge Nicolau,  brindando un flash de noticias.

Con voz compungida , citó: " Olmedo, el Negro Olmedo, ha hecho esta vez un viaje inesperado que terriblemente, por primera vez, no causa gracia. El Negro se ha ido. No tenemos más palabras Guardémosle cariñoso respeto viendo uno de los últimos programas del año pasado”.

Fueron los títulos , pasaron unos segundos y el mago apareció mofándose de los televidentes : ¿ Se lo creyeron ?.

SIn redes sociales , igualmente la noticia corrió antes de la desmentida , a través del apuro de la Agencia NA.

El programa que estaba grabado , llegó con los ecos de su supuesta muerte, al mismísimo capo cómico, que estaba en una función teatral.

Un escándalo que determinó que las autoriadades del canal dieran por fenecido el programa para reemplazarlo, el dia posterior, por la serie Swat.

Osvaldo Soriano escribió una negrológica inolvidable , días después del salto al abismo desde un balcón en Mar del Plata.

En aquella contratapa, del verdadero Página 12 ,  el escritor que quería verlo a Olmedo en un papel de cine de su libro A sus Plantas Rendido un León, lo despedía así:

"Sin el gran Payaso, este país de incautos, melancólicos y rufianes se queda a solas con sus pálidas. Cada uno de nosotros es un personaje de Olmedo que, quizá sin saberlo, se ríe de sí mismo. Ahora que el otro saltó por el balcón, descubrimos que, como su Rogelio Roldán, el de los 170 australes, éramos tan pobres. Tan ilusos y trágicos".

Horacio Caride