El gobernador Juan Carlos Schiaretti ya no tiene paz en los actos públicos. Es repudiado por las reformas que lleva adelante. Puntualmente, ahora recibió agresiones del gremio de Luz y Fuerza, al que el gobierno provincial le cambió la normativa de estatuto de trabajo, haciéndolo más flexible.
Finalmente detuvieron a activistas que apedrearon el auto oficial que trasladaba al gobernador cordobés.




