Los duros están arrastrando a los blandos. Contra reloj, el Gobierno tiene que evitar la fuga de votos en Diputados. Hasta la previa del anuncio Lagrade-Dujovne desde EE.UU., Frigerio contaba los porotos y solo le restaban unos 20 votos en la Cámara Baja, en el diálogo con el Massismo y el Peronismo Federal.
El ajuste recesivo, con emisión monetaria cero y déficit cero, cambia la óptica, agregado a la fuerza que tuvo el último paro general.
Sergio Palazzo lo expuso con una claridad meridiana: "Estaremos atentos al Parlamento, a ver quién ejerce la oposición realmente".
Ya lo había advertido la Massista Graciela Camaño que el tratamiento no sería a libro cerrado. La fuerza de "la autopista del medio" quedó estancada en las encuestas y su líder en caída. ¿Aprobarán sin reparos el Presupuesto del Fondo?
En diputados habrá una discusión áspera. Las provincias se quieren llevar algún trofeo de mini victoria bajándole alguna impuesto excesivo al ejecutivo. Se cree que los referentes Massa y Urtubey seguirán jugando de forma razonable. No habrá un acuerdo extra parlamentario para garantiza la aprobación pero si monitoreo permanente.
El kirchnerismo estudia abstenerse para no avalar pero tampoco quedar como "golpistas".
El round en Diputados tiene cita: el próximo 24 de octubre. Ayer se clausuró oficialmente el llamado gradualismo. Los parlamentarios de la oposición se debaten entre el deber ser de liberarle el camino a un gobierno son su instrumental de la ley de leyes o comenzar la campaña marcando la cancha.
Me preocupa la incertidumbre del rumbo económico y la creciente injerencia del #FMI en nuestra economía. La salida imprevista de Caputo es una señal más de esto. Necesitamos un horizonte claro
— Marco Lavagna (@MarcoLavagna) September 25, 2018
#EconomiaEnRojo A los que "descubrieron América les digo que jamás se salió de una recesión con más recesión.
— Aldo Pignanelli (@AldoPignanelli1) September 26, 2018




