Este martes comenzó una historia que podría revertir el mito que "el único que puede gobernar el país es el peronismo" o reafirmar esa espada de damocles para la alternancia sana de una democracia, reavivando el fantasma de la última experiencia fracasada de intento de gobernabilidad a partir de una coalición de fuerzas políticas, como fue la Alianza de fines de los 90´. La gran diferencia, de génesis, es que en aquella fallida oportunidad el gobierno radical de Fernando De La Rúa había llegado al poder de la mano de una pata de peronismo "progresista", reciclados ahora como kirchneristas. En el Teatro Broadway, lo único cercano a peronismo que estuvo entre los principales dirigentes con aspiraciones fue Pino Solanas. Quizás la animación del actor y conocido cuadro radical, Beto Brandoni, pudo haber provocado cierto deja vú, y Ricardito Alfonsín como la pata alfonsinista, que también tiene este armado. El apoyo de Graciela Fernández Meijide fue un pantallazo del canal Volver. La foto estuvo ordenada y el acto fue corto y necesario para no agitar internas, que en la semana previa dejaron aires preocupantes a raíz de la polémica por la posible suma en el futuro del Macrismo. Abajo del escenario, se lo pudo ver al Coti Nosiglia y una particularidad: el médico cirujano que operó a Cristina.
Una presentación con cara de esperanza y sabor a Alianza
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Actualizado: 23/04/2014




