Política

Y si Néstor viviera..

2 min de lectura Actualizado: 31/10/2011

La historia contra fáctica siempre fascina aunque encierra una trampa: es incomprobable. Existe cierta tensión en el seno del gobierno y entre sus cuadros militantes, y es la que encarnan los "viudos" de Néstor y los cristinistas de primera hora, como el Secretario Legal y Técnico Carlos Zannini, quien al inaugurar la estatua del ex presidente en Rio Gallegos, arengó a defender a Cristina y no vivir de los recuerdos. Lo dijo delante de algunos "viudos" como el ex chofer devenido en empresario K, Rudy Ulloa. La historia de los cuerpos ausentes que interpelan a los vivos no es nueva en el peronismo. En el último regreso de Perón muchos se preguntaron que hubiera pasado con el movimiento si Evita viviera. Esa rama era expresada por la tendencia revolucionaria. El presente indica que la tensión está dada más que nada por los cambios que le imprimió Cristina a las alianzas del gobierno. A algunos sectores les era más fácil llegar al despacho presidencial y ahora deben hacer banco. Las especulaciones sobre los cambios de gabinete y el rol que ocuparía La Cámpora también pone nerviosos a varios. Moyano protagonizó días atrás un diálogo radial con el líder piquetero Luis D´Elía típico de despechados. Hugo reivindicó a un D´Elía que quedó fuera de las listas, y recordó que cuando las papas quemaban ellos estuvieron defendiendo a la presidenta en Plaza de Mayo espantando a caceroleros de clase media. Ricardo Jaime es otro de los incondicionales de Néstor que ahora extraña el calorcito del poder sobre todo por los problemas judiciales que lo acosan. Los Barones del conurbano también se quedaron huérfanos de la interlocución inmediata que les ofrecía el Pinguino. Ahoran encuentran en Scioli y en su funcionario todo terreno, Alberto Pérez, las referencias territoriales en la resolución de los temas operativos. El doble comando ya no existe, y será el verdadero desafío del fin del luto de Cristina, pariendo una nueva etapa de gobierno.