¿ Qué unió, en la historia, a una de las caras más siniestras, de la última dictadura, con aquél entrañable cebollita del Bicho? La pasión por el fútbol del genocida , hincha de Argentinos Jr y con injerencia en la vida del club , por entonces. "Pajarito" Suárez Mason quien quiso retenerlo un tiempo más en el país. La historia incluyó un salvoconducto para con el 10 que lo hizo zafar de una colimba larga.antes que viajará al Mundial Juvenil de Japón.
"A Diego lo hice zafar de la colimba, ese chico no merecía hacer ni un salto de rana", le manifestó el genocida, a Gustavo Sanmartino ( autor del libro: Si Lo Contás te Mato).
La dictadura también se interesó, en la gran influencia de este deporte en el humor social .La muestra cabal fue la organización del Mundial 78 , para demostrar que los argentinos eran "derechos y humanos". Antes de eso, comenzaba a gestarse la gema del fútbol mundial, en el semillero de la Paternal. El club fue uno de los primeros en tener auspicios privados En su indumentaria se estampó la compañía estatal Austral.
El carnicero del Olimpo, era hincha fanático del Bicho. Uno de sus hijos fue contemporáneo del Diego cebollita, pero no prosperó su carrera futbolera. Por esa coincidencia de los pibes, Diego solía tomar la merienda en la casa del dictador. El militar, destituído y condenado por delitos de lesa humanidad, se jactaba de haber sido una suerte de descubridor del talento de Maradona.
Con los contactos, del oscuro personaje, a través de entidades crediticias, Argentinos pudo palear la crisis financiera de los 80 y lograr que Diego jugara un rato más con la casaca colorada. En 1981 , antes de la guerra y el mundial de España , Diego se enoja con el régimen: "El gobierno no puede impedirme trabajar afuera, es inconstitucional"-
El contrato- que Diego firma para ser de Boca-, se hizo en una de las oficinas del militar, en el verano de 1981. A través de entidades crediticias, Argentinos pudo palear la crisis financiera de los 80 y lograr que Diego jugase un rato más con la casaca colorada.. Con apenas 20 años , Pelusa era codiciado por el fútbol europeo ,cuando por esa década del siglo XX, aún era una extrañeza buscar jugadores del cono sur para emigrar al Viejo Continente.
Junto al intendente dictatorial, Osvaldo Cacciatore, facilitaron un préstamo bancario de 600 mil dólares para el desahogo del club , y sumaron cierto blindaje a la permanencia del futbolista en el país. Maradona estuvo a punto de jugar en el Sheffield United de Inglaterra, en pleno año mundialista, pero Carlos Suárez Mason evitó el traspaso.
Caída la dictadura su gran influencia se fue apagando. Escrachado por la Agrupación Hijos, a Pajarito le quedaba el estadio Diego Armando Maradona como un de los últimos lugares al que podía asistir como socio antes de ser detenido . Finalmente se lo expulsó.Murió ,en 2005, a los 81 años. Fue acusado de 635 delitos.
Horacio Caride




