Mauricio movió la primera ficha. Se presentó como el compañero de fórmula de su ex ministro, Andrés Ibarra. Una forma de proyectar el regreso a Boca, ese mundo que le abrió la puerta a ser uno de los dirigentes políticos de mayor influencia no peronista. A la hora de hacer su anuncio apuntó todos los cañones a Román Riquelme, actual mandamás xeneize. Lo responsabilizó de descuidar la imagen del club y de alguna manera se subió a las criticas por un equipo que no gusta como juega, mas allá que llegó a ser finalista de la Copa Libertadores.
Está claro que la compulsa no solo es entre el ex presidente de la Nación y el ídolo más popular de Boca, sino que tiene su analogía en la pelea por el torno de la Rosada.
Luego de varios rumores, Román optó por ir de candidato a presidente y dejó a Jorge Ameal de vice, en un momento de zozobra por si Boca conseguirá o no la clasificación en la próxima Libertadores y con un DT interino.
Se había hablado mucho del hijo del empresario de medios Daniel Vila. Agustín Vila estuvo radicado en EE.UU. por temas personales. Se dice que no es hincha de Boca pero al igual que su padre tiene interés en el mundo de los negocios del fútbol.
La campaña será durísima y al igual que la interna por la presidencia de la Nación amenaza con estar plagada de carpetazos y operaciones. En el macrismo hay un objetivo para desestabilizar a Román y es la figura de su hermano. Chanchi Riquelme es visto con doble lupa sobre sus manejos en el club de la Boca.
"Hoy vemos que Chanchi Riquelme maneja el club a su antojo, y nadie lo votó", dio un adelanto de su estrategia Mauricio mientras celebraba el apoyo de Martín Palermo.
EL APOYO DEL TITÁN A LA FÓRMULA IBARRA-MACRI 🔵🟡
Palermo se manifestó a favor de la candidatura opositora que buscará alcanzar la presidencia en Boca el próximo 2 de diciembre. pic.twitter.com/lc4urBnCqj
— TyC Sports (@TyCSports) November 14, 2023




