Alejandro Burzaco era más socio del gobierno, a partir de Fútbol Para Todos , que socio de Clarín. Su pesado presente, ante la justicia norteamericana y el FBI, está vinculado a su rol como lobbista de las transmisiones de fútbol en la Connmebol , como mano derecha de Julio Gondona, acusado de haber recibido US$ 15 millones. La última vez que se lo vio,
al prófugo Burzaco (hermano de Eugenio Burzaco), fue en el escándalo del partido Boca-River en la Bombonera, donde aplicó el "siga...siga" de su padrino. En pleno escándalo, con jugadores de River descompuestos por el gas pimienta, Burzaco pugnó por continuar el partido y hasta se cruzó fuerte con el presidente de River, Rodolfo D´Onofrio. Esto pese a que Burzaco es hincha fanático Millonario, pero siempre entendió el fútbol como un negocio. Presidente de Torneos y Competencias, era el hombre que negociaba los derechos de televisación del fútbol sudamericano y el fútbol argentino para el exterior. Estados unidos pidió a la cancillería argentina su extradición.




