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De aquella frase de Felipe Solá al club de los Boludos

El dirigente peronista, en un ataque de sinceridad, había dicho que en política había que hacerse "un poco el boludo". ¿ Habrá sido parte del problema que nos sacude hace décadas?

3 min de lectura Actualizado: 28/06/2024
De aquella frase de Felipe Solá al club de los Boludos

Una campaña en 2009 logró instalar el 27 de junio como el Día del Boludo. Fue una campaña publicitaria que pretendía reivindicar el espíritu de sentirse de esa manera, rematada como las palabras: "Soy un Boludo".

Con esa movida de marketing se buscaba reconocer a aquellas personas que “quieren hacer las cosas sin sacar ventaja”.

“A todos nosotros, los boludos, que por buscar hacer las cosas bien justamente nos salen mal. Por ser honestos, seguir las normas o buscar el bien común terminamos siendo objeto de burla y desprecio por parte de compatriotas mucho más ‘vivos’ y elocuentes”, era la explicación de la campaña.

 

 

Esta mala palabra, insustituible como ya lo dijo en su charla magistral el Negro Fontanarrosa, se entiende que tuvo origen en las guerras por la independencia de España. Los gauchos argentos tenían asimetrías en sus instrumentos bélicos, usando boleadoras y piedras..

Los gauchos se formaban en tres filas para ir al combate y en la primera iban los "pelotudos", que portaban las pelotas de piedras grandes amarradas con un tiento. La segunda era la de los "lanceros", con facón y tacuara, y, la tercera, la integraban los "boludos" con sus boleadoras o bolas.

El uso coloquial ha instalado la palabra para nombrar amistosamente a alguien. La mítica película "Esperando la Carroza" lo tuvo también a Brandoni dejando una de las frases mas repetidas "mirá a ese pelotudo".

 

 

 

Con pelotudo es poco probable que se genere empatía.Por eso, en un ataque de franqueza, Felipe Solá, aquel de la renovación peronista para ser del club de la casta, soltó ante un cronista de CQC un dicho muy representativo sobre lo que después sobrevino para la dirigencia tradicional. “Para hacer política hay que hacerse el boludo”, dijo un día el ex gobernador bonaerense. A Perón se le adjudica una frase superadora: "Es más peligroso un boludo que un hdp".

 

 

Sin sólo simbolizar en Felipe este día es imposible soslayar que este discípulo de Cafiero tuvo una gran fleixibilidad para moverse en el Club de los Boludos. Supo ser aliado de Menem, Duhalde, Kirchner, Macri, Massa y se reconcilió con Cristina. Una matriz de adaptación clásica del peronismo pero no excluyente en otras fuerzas.

Milei puede ser producto de muchos años de hacernos los boludos, lo que no significa que el abordaje de su gobierno por los temas a resolver no nos vuelva a ubicar en ese casillero perpetuo de vivenciar que siempre uno vuelve a ser un boludo.

Horacio Caride