El martes por la mañana, el piquetero Luis D´Elía se presentó en los tribunales de Retiro para cumplir con un trámite en una causa que fue procesado por discriminación. Tenía que registrar sus huellas, un trámite conocido en la jerga como “tocar el pianito”. D´Elía se presentó sin saber que minutos antes pasó por el mismo lugar (aunque terminó haciéndolo en otro lado) el vicepresidente Amado Boudou para cumplir con el mismo trámite. “Hoy vienen todos, ¿qué pasó?”, lo recibió un empleado de la Unidad 29.
D´Elía fue irónico al asegurar que “los jueces federales están muy activos” en referencia a la gran cantidad de imputaciones que hubo en esta última etapa hacia varios funcionarios kirchneristas, y que tiene en la pirámide el caso de Amado Boudou, investigado en varias causas.
El dirigente kirchnerista remató que la situación cambiará en un año. D´Elía registró sus huellas en la Unidad Penitenciaria. Boudou pasó por el mismo lugar pero éste terminó haciéndo el trámite en el juzgado a cargo de Claudio Bonadío, quien lo procesó por irregularidades en la documentación por la compra de un vehículo marca Honda.




