La Argentina vuelve a hablar de la moral, en medio de un zafarrancho de casos en Comodoro Py , de antes y de ahora. Ese campo ,si estuviera virgen, sería el ámbito natural para curar las heridas de un sistema democrático donde hay hijos y entenados.
Milei lanzó su segundo tiempo del primer mandato, bajo la cuadratura de encarar un Estado moral. Atrás quedó eliminarlo , con la misma barrida iba a la basura el Banco Central y otros estamentos. Sueños rotos , como los de dolarizar la economía. Ahora, se lo ensalsa con el condimento de un estado cuasi religioso.
El peligro de la vara alta, es que casi siempre se va a defraudar al público creyente de la iglesia de los impolutos. Adorni es el primer Judas de ese mandato. Se verá si su caso aplica al de la corrupción, pero si está claro que es- al menos-, un procedimiento poco transparente y decoroso. A la vez , predicar sobre ese cielo hace posible- que su mesías crea necesario-, seguir el dogma por encima de la plasticidad lógica que tiene una administración de gobierno comprobando, en el camino, que algunas fórmulas comienzan a desgastarse.
Una de las principales- que comenzó a convertir fieles en escépticos- es una corriente de las más populares: la de los sucesivos gobiernos y sus fracasos. ¿ Por qué creer que esta vez será diferente cuando se repiten arrogancias típicas del circuito del poder?
Por otro lado, el presidente adhiere al gusto de la corriente filosófica de los estoicos. Nada original , por cierto, en un mundo ávido de tomar parte, de la sabiduría milenaria, de aquellos que enseñaron a pensar al mundo occidental. Desde la izquierda ( zurdos de mierda para JM) , las derechas y hasta grupos de terapias alternativas , han resucitado el interés por los estoicos.
Estos comprendían que la vida está para disfrutarla, enfocando la cabeza en lo que uno puede modificar sin gastar energía en lo marcado por el destino. Sin tomar a nuestro filósofo del Conunrbano , el Cabezón : "estamos condenados al éxito", nuestro nuevo protagonista de la realidad muestra un signo notoriamente contradictorio al de las escuela que cultivó entro otros- Epitecto- en eso de contener las emociones.
En la técnica, de la nueva moral, hay una premisa que es atacar a los disidentes con las palabras más ofensivas. Si son miembros de la prensa mejor.
En el mientras tanto , intenta ganar tiempo , algo que los grandes filósofos ya nos iluminaron que es una carrera inútil . Aristóteles definió al tiempo como la medida del movimiento, San Agustín como una "distensión del alma" basada en la memoria y expectativa. El tema quedó abierto.
Otros discípulos de Milei parecen haber obviado la premisa estoica de eso que "la riqueza no hace a la felicidad". Adorni tiene en cada dicho de su escribana, Nechevenko , una palada de tierra encima. El "fantástico" Jefe de Gabinete permanece en una huelga de palabras , ya que los adjetivos están siendo empujados por lo sustantivo.¿ Cómo hizo para adquirir tantos bienes en los últimos meses?
Carrio, otra cruzada de la moral, pero sobre el principio de "contrato social", dictó su parecer. "Milei es un corrupto", dijo en su última incursión televisiva.
Hablando de la tele:¿ Qué quiere significar la publicidad de un canal de noticias que señala como slogan : "Quien lo dice importa"?.
Es cierto no es lo mismo Milei que Maduro . Tampoco lo sería Milei y Alfonsín. Ser demócrata es todo un ejercicio. Todos estamos a tiempo.
Horacio Caride




