El temor y la sensación de inseguridad se siente en los Tribunales tras la muerte del fiscal Alberto Nisman. Desde entonces a hoy, en los tribunales federales de Comodoro Py, en Retiro, la seguridad se reforzó en forma creciente. Primero colocaron a funcionar un scanner a funcionar (antes sólo estaba de decorado) y se limitaron los accesos al edificio por los laterales. Luego el personal policial apostado en la puerta de acceso empezó a interrogar a toda persona ajena al edificio sobre el motivo de su visita y nadie pasa sin que le revisaran su bolso o cartera. En los últimos días, todo aquel que ingresaba a Tribunales tiene que mostrar su documento de identidad, incluso el juez de la Cámara Federal de Casación Penal Mariano Borinsky se lo vio mostrando su DNI cuando atravesaba la puerta junto a un visitante.
Para los próximos días, se espera la instalación de un scanner más moderno con el que además se revisará todo bolso o cartera que ingrese a los tribunales. La seguridad incluso fue motivo de controversia: el juez de Casación Carlos Gemignani se quejó por escrito ante la presidencia del Tribunal, a cargo de Ana María Figueroa, porque según consideró las nuevas medidas obstruían la fluencia de gente ante un eventual desalojo producido por un incendio u otro motivo. La nota que hizo llegar Gemignani no cayó bien y ya hay malestar.




