algunos antiguos jueces como Claudio Bonadio o María Servini de Cubría. Por el llamado a indagatoria de Alak también lo sumaron a ese grupo a Marcelo Martínez de Giorgi.
“Algunos deciden encolumnarse detrás de Bonadio y otros sólo lo encubren pero no van detrás de él”, graficó un conocedor de la arena política que se respira en los tribunales federales. Otra frase de un fiscad conocedor de cómo se manejan los juristas fue: "El año pasado juntaron piedras, y éste las están tirando”.
Las aguas están tan divididas que aquellos que deciden jugar fuerte también reparten críticas hacia aquellos que evitan meterse en la disputa.




