"Como si aquel fracaso no hubiera dejado huellas, dos años después Derrota Dolosa es el ariete de Alberto en su ofensiva por acabar con veinte años de kirchnerismo, un propósito tan irritante que hasta Scioli se sintió compelido a objetarlo en público, por más que forme parte de la movida. En una de las inauguraciones en que ocupa su tiempo, Alberto disparó en forma explícita contra Cristina. "Le dedicó una serenata diciendo que él no entrega obra pública a los amigos ni tiene amigos empresarios. Desde el Instituto Patria le contestaban, también en media lengua: 'Obra pública no, contratos de seguros'. ¿Hablan de un tal Martínez Sosa? Habladurías", sentenció un maestro de la insidia. Héctor Martínez Sosa es un broker de seguros casado con la secretaria histórica de Alberto Fernández, María Cantero (no es rosarina)"
El 11 de junio de 2023, Horacio Verbistky escribió en su sitio El Cohete a la Luna ese párrafo incisivo. Un mensaje claro y llano desde el Instituto Patria. Exponía el vínculo de Alberto Fernández con Martínez Sosa y con Cantero. Con la sutileza del Perro, aclara que Cantero no es de Rosario, en alusión al clan Cantero.
La nota aparece en los chats entre el ex presidente y su ex secretaria. Cantero le manda la nota y comienza a insultar a Verbitsky, a quien también conocía. "Que haga un comunicado", le pide Fernández en alusión al broker. Cantero se niega. Aduce que no está bien de salud.
La secretaria estalla contra el periodista: "Verbitsky me la paga es hdp baboso. Parece q se olvidó cuando mandabamos a la custodia para q ver a Néstor (sic)". Y sigue: "Por los narcos aclara eso como si no me conociera. Se equivoco de enemiga este desagradable".
Alberto Fernández cierra la conversación pidiendo que Martínez Sosa hable y con una definición del periodista: "Que lo haga y lo deje en ridiculo a la mierda dé Verbitsky" (sic)
Pasó el tiempo y Verbitsky terminó "lavando" la imagen del ex presidente. El Perro se las ingenia para adelantar parte del contenido de otro reportaje que el ex presidente le dio a El Pais de España. Esa entrevista está frenada porque debe contestar la víctima. Con su clásico oficio adelanta algunos textuales como:
—Si soy un golpeador, ¿por qué se sometió a un tratamiento de fertilidad para que tuviéramos un hijo?
—¿Por qué no hay un solo testimonio de alguien a quien ella le hubiera contado del alegado maltrato?
—Viví 17 años con Marcela Luchetti (la madre de su hijo Tani) y 10 con Vilma Ibarra, y no hay un solo episodio de que yo las haya agredido.




