La historia podría ser una más de las cientas de sobrevivientes de la dictadura militar, de la cual hay miles de testimonios sobre la violación de los derechos humanos perpetrados por los genocidas.Sin embargo, la destaca una particularidad : la de permanecer oculta durante mucho tiempo. Sigue siendo casi ignota para los consumidores de las Galerías Pacífico, donde desde los 90 funciona un shopping reconocido. Entre bolsitas y regalos , el segundo subsuelo del icónico paseo, ubicado en Recoleta, trasunta ecos de huellas tenebrosas de un pasado, medio siglo atrás. No hay ninguna plaqueta que indique esos rastros de la represión ilegal.
Arturo Santana estaba filmando, como operador de producción (fotógrafo), un video clip del rockero: Fito Páez. El espacio de filmación precisamente era las Galerías Pacífico. Ciudad de Pobres Corazones tuvo esa locación de realización del video del tema de Fito, producido por Fernando Spiner.
Uno de los trabajos que refleja la historia personal más negra de la vida del músico , terminó disparando la memoria de Arturo, quien al percibir olores y la visión sobre unos azulejos, revivió los padecimientos de cuando fue chupado por los represores. Se la había volcado una gaseosa al piso , y al mirar se le revivieron los peores fantasmas.
El portugués fue militante montonero. A raíz de una gestión, vía embajada de Portugal, pudo abandonar el país e irse al exilio. Se presentó como querellante, en la megacausa del Primer Cuerpo de Ejército, con el objetivo de que el juez federal, Daniel Rafecas, legitimara el lugar como ex centro clandestino de detención. Hay reconocidos por organismos de derechos humanos , más de 600 centros del horros, entre algunos emblemáticos como la Ex Esma, El Vesuvio o El Pozo de Banfield. Galerías Pacífico no estaba en ese radar hasta que Santana dio su testimonio.
“De ahí me llevan a lo que yo llamo Galerías Pacífico, pero en ese momento no tenía ni idea de dónde estaba”. Lo confirmaría once años más tarde durante el rodaje del documental musical. El principal indicio fue “un piso muy especial, no recuerdo si era de mármol o baldosas...” , declaró ante la justicia.
En el 73, ese coqueto edificio, pertenecía a Ferrocarriles Argentinos bajo la supervisión de la policía ferroviaria. A Santana lo secuestraron y lo golpearon y encapuchado lo ingresaron, precio paso por un falcón verde, a una celda en el segundo subsuelo (1976).
Segundo Subsuelo es el nombre de un documental que narra la historia del Portugués.Dirigida por Oriana de Castro y Martínez Zemborain alumbra un hecho poco conocido de la dictadura militar que interpela como los cambios arquitectónicos , la modernidad, intentan borrar parte de la historia.




