Impacto Mundial por el Titán: ¿Héroes o suicidas con destino firmado?

La implosión del sumergible privado que iba a visualizar el Titanic tuvo serias irregularidades de raíz en el proyecto de los tripulantes millonarios.

Las comparaciones con otras tragedias submarinas como la nuestra del Ara San Juan parecen a analogías impropias por como se fueron dadas las cosas en el viaje del Titán, en una nave duna compañía privada norteamericana , tripulada por millonarios inexpertos. Los aventureros pagaron 250 mil dólares para ver de cerca el Titanic , hundido en las profundidades del Atlantico hace más de 100 años.

La  Guardia Costera de EEUU confirmó, en un comunicado,  que el sumergible perdido implosionó provocando la muerte de las cinco personas a bordo. OceanGate Expeditions dijo en un comunicado que  el director ejecutivo de la compañía, Stockton Rush, están muertas. Rush, Shahzada Dawood y su hijo Suleman Dawood, Hamish Harding y Paul-Henri Nargeolet “tristemente se han perdido”.

Las ganas de ir hacia lo desconocido a un alto precio de riesgo, siempre estuvo en la inquietud de algunos aventureros a lo largo de la historia de la humanidad. Sin embargo , este caso pone de relieve la irresponsabilidad de una empresa que estaba en un estadio claramente experimental y sin ningún horizonte de investigación útil para la humanidad.

El Titanic ya se había detectado en misiones científicas y hasta existen documentales al respecto. El viaje estuvo vinculado a un negocio captando las veleidades de un grupo de millonarios aburridos , buscando darle una adrenalina extra a sus historias de vida.

Se fueron revelando una serie de irregularidades en el sumergible implosionado. Los que lo ocuparon debieron firmar un contrato  donde se “menciona la posibilidad de muerte tres veces en la primera página”.

la nave está controlada por un mando de videojuego, cuyo diseño se asemeja a uno de los característicos controles de Xbox PlayStation. El mismo consejero delegado de OceanGate detalla en un video que tienen dos controles de repuesto, “por si acaso”.

Reiss describió la travesía como “un auto que conduces borracho por el océano” m mientras que el responsable de la misión declaró días antes, en una entrevista , “en la vida no hay nada seguro sino deberíamos quedarnos dentro de una cama para con correr riesgos”.

Al igual que pasó con el Ara San Juan argentino, se encendieron protocolos internacionales de las principales fuerzas militares marinas  como  buques de Canadá, Estados Unidos, Noruega, Francia y especialistas de la Armada estadounidense y de la Royal Navy, la Marina real británica. Hubo un momento de mínima esperanza cuando se detectaron ruidos , pero la nave ya había implosionado en las profundidades del océano.

La diferencia es que la tragedia del Ara, aun bajo investigación , se presume que fue una mezcla de adversidades climáticas y mal estado de la nave por desatención en los prepuestos de mantenimiento . Los héroes del ARA fueron profesionales entrenados. En cambio , los del Titán aventureros subidos a un destino suicida.