La convocatoria de la Asociación de Magistrados por la remoción de Luis María Cabral de la Cámara Federal de Casación Penal agolpó un grupo importante de personas frente a las puertas del Palacio de Tribunales. Los presentes miraban hacia el escenario, donde un grupo de fiscales y jueces ya estaban apostados. Cuando Ricardo Recondo tomó el micrófono
para dar su discurso, detrás del escenario se escucharon gritos y algunos cánticos que opacaron al comienzo las palabras del magistrado. Los cánticos cegaron a la gente que se acercó por la “Justicia independiente” y especularon que era un grupo minúsculo de La Cámpora.
Algunos comenzaron a gritar insultos al aire sin motivo. Fue un papelón porque no hubo nunca ni grupo camporista ni afines al oficialismo: los cánticos eran de un grupo de jóvenes que festejaban la graduación de un amigo que salía por la puerta principal de los tribunales de Talcahuano.




