La novela por la continuidad de la jueza de Casación Ana María Figueroa llegó a su fin. En un plenario que hizo la Cámara de Casación este martes, Figueroa quedó en franca minoría y al final propuso pedir una licencia para ganar tiempo. Pero la suerte de la jueza estaba echada.
La Corte Suprema ordenó cesarla en el cargo, por lo que habrá que sortear otro juez para cubrir la vocalía 10. La decisión del máximo tribunal se conoció cuando el plenario de la Cámara de Casación estaba reunido y discutiendo cómo implementar la licencia de Figueroa
Figueroa es una aliada histórica del kirchnerismo, muy cercana a Carlos Zannini, y su voto es clave para decidir el futuro de Cristina Kirchner en la causa Hotesur y Los Sauces. Hace tiempo quedó en minoría. En la reunión de este martes, solo la respaldó el juez Alejandro Slokar, quien lanzó un dardo al aire al hablar de jueces "usurpadores". El destinatario sería Carlos Mahiques.
El resto de los camaristas estaban de acuerdo que tenía que dar un paso al costado.




