Cuando se relajaba con sus pocas amistades, entre los vecinos y mozos del barrio de Recoleta, Norberto Oyarbide era un hombre totalmente diferente al perfil oscuro y de vínculos de poder que mostraba en Comodoro Py.
Entre los amigos de la noche estaban Moria Casan, Coco Silly (fue su columnista de radio) y sobre todo el conductor Baby Echecopar.
Los que ya lo extrañan son los mozos de los retaurantes que frecuentaba. Llegaba a dejar hasta mil pesos de propina. Generoso a la vez con mesas vecinas. Si veía a un periodista crítico le hacía enviar una botella de champagne, de gentileza.
Sobre su escritorio de juez había una foto de su madre, una Biblia y una imagen de la Virgen.
#FuerteAlMedio 👉🏻 ¡Bienvenido a @radio10! Dr. Norberto Oyarbide 📲 https://t.co/ir13n1z8sN pic.twitter.com/WJf6UcK4kO
— Radio 10 - AM 710 (@Radio10) February 1, 2021




