"No hay nada peor que un burgués asustado", fue una de las frases magistrales del dramaturgo alemán Beltron Brecht. Más de medio siglo después, su pensamiento prende como un abrojo de alerta ante nuevos líderes que se presentan como innovadores pero son la resurrección de ideas ultramontanas y conservadoras , reconocidas en las huellas dolorosas y profundas de la historia. Ahora, sobrevienen con un ritcus jocoso, de nuevos voceros caricaturezcos que pretenden quedar simpáticos a la vista de los adictos a las redes.
Milei disertó en Davos cambiando el eje temático natural de la convocatoria, que es la materia económica, para terminar en una suerte de Stand Up de pliegues de rencor y odio hacia el que piensa diferente. Todo sintetizado en el envase woke. Sin duda, el progresismo falsificó el discurso, con tanto afán de romantizar al máximo postulados del aspiracional, y hasta desperdigar sesgos revanchistas desde círculos ideologizados. Todo esto gestó el clásico saintene pendular de la Argentina, provocando un nuevo reseteo de los valores conservadores y autoritarios, siempre latentes.
Ahora, Milei dice que eliminaría del Código Penal la figura del femicidio, terminará con los cupos femeninos en la representación del Estado, y hasta relaciona la homosexualidad como un problema a erradicar. También apunta a la ley Micaela, que brinda capacitación obligatoria a los funcionarios del estado en materia de diversidad.
Toda esta oleada discursiva, llamada disruptiva, será incluída en el próximo período de sesiones ordinarias del Congreso.En la iniciativa, de una serie de proyectos de ley anti progresismo, trabaja el equipo de Santiago Caputo, el mismo monje negro que administra un ejército de trolls para fustigar a los que difieren del gobierno en las redes sociales.
El femicidio es la forma más extrema de violencia hacia las mujeres por razones de género en Argentina. Reconocerlo, nos permite visibilizar, sancionar este tiopo de violencia. En nuestro país hubo un femicidio cada 30 horas en 2024. El 75% ocurre en contextos de violencia… pic.twitter.com/MQINvo9yT9
— Amnistía Internacional Argentina (@amnistiaar) January 23, 2025
Como pasa con el paquete de las extraordinarias, al gobierno libertario poco parece importale primero husmear los consensos sobre cada una de estos debates , y si tiene los votos luego se verá. Lo importantes es encarar la guerra cultural, la misma que servirá para nutrir la campaña política de las elecciones de mitad de término.
Bastante parecido todo, al intento kirchnerista de librar una batalla cultural con contenidos izquierdistas, que en cuanto fueron fracasando las políticas económicas , terminaron agotando la paciencia de los sectores medios y hasta populares que los habían apoyado.
Una mayoría de analistas crédulos , concluyen que el histrionismo presidencial son gestos sobre valorados y lo importante es lo que termine haciendo en materia económica. Quizás sea momento de estar atentos todo lo que rodea al fenómeno llamado Milei.
Horacio Caride




