Fernando Polack fue desde el arranque el científico que puso la cara y bancó la imagen de Pfizer en la Argentina, primero a través de la experimentación con personas que se anotaron, entre ellas varios famosos, para comprobar la efectividad de la vacuna.
Desde su lugar de prestigio, fue un favorito de los medios y uno de los mejores comunicadores de la primera etapa pandémica local. La fallida negociación con el laboratorio norteamericano hizo que Polack se guardara. Silencio de radio.
Aparte, Polack comprobó como Pedro Cahn que lo que iban afirmando en los medios en materia del virus podía tener otra fecha de vencimiento ante el dinamismo de la peste.
En el Congreso, las voces oficialistas, se niegan a modificar la ley de las vacunas y hacer cambios a la medida de Pfizer. Cuando todavía no estaban cerradas las puertas al laboratorio, funcionarios del gobierno se abrazaban a los experimentos del infectólogo estrella...
#HospitalMilitarCentral| Más de 4500 personas voluntarias están recibiendo la segunda dosis de prueba de la vacuna Pfizer contra el COVID-19
Con Fernando Polack estuvimos en el área de trabajo. ¡Felicitaciones a todo el equipo del Hospital! Nos enorgullece su tarea y compromiso pic.twitter.com/XcL3Ps0Kg8
— Agustín Rossi (@RossiAgustinOk) September 24, 2020
Muchos periodistas y productores lo llaman sin éxito. Algunos creen tener mal el teléfono, y últimamente terminan confundiéndolo con un Polak sin c antes de la K, el ex vocero de Alfonsín, que antes que lo pongan al aire aclara: "No soy el de las vacunas".




